Capítulo I

viernes, 13 de junio de 2008

Hace un tiempo ya desde mi enésimo intento de escribir una novela. Fue después de una conversación bastante fructífera con dos amigos en un bar a media noche. El intento se perdió en una ristra de primeros capítulos que no me llevaban a nada. Y algunos diálogos que he tenido que borrar. Demasiado impersonales. Supongo que haga falta una previa labor de diseño y estructuración. Pero yo soy un desastre para esas cosas.

De todas formas me quedo con el capítulo I. Es tan solo una presentación algo pedante, pero a diferencia del resto, me sigue gustando aún hoy. La idea del libro sigue presente, aparcada hasta julio. Lo dejo aquí, como una auto-invitación a continuarlo. Espero poder llegar algún día al Capítulo 93.

A veces conoces a gente especial. Es difícil de explicar. Y al principio es difícil de entender. Si, es un gran obstáculo entrar en la percepción de que no quieres estar con buena gente, gente de confianza. Cuando decides buscar otras cosas, nuevas experiencias, tienes que perder otras muchas. Es casi una obligación. Como tirar la maleta para correr más rápido y así subir a un tren en marcha que te llevará a un sitio lejano. Lejos de lo que llamas casa. De esa seguridad de lo conocido. De lo entrañable.

Y cuándo estás en el tren, te sientes sólo. Y te arrepientes. Por eso es necesario aprender a vivir en la soledad de la semiinconsciencia, a observar el paisaje. En el tren que te lleva lejos de casa, la gente no es amable. Te escupirán a la cara, y tienes que aprender a limpiarte y sonreír. Ir al baño. Cagar. Recoger tu propia mierda y meterla en una bolsa. Dejarla a la puerta del compartimento. Y esperar. Para después ayudar a limpiar de tus propios deshechos al hijo de puta que dos pueblos antes te escupió en la cara. Y siempre con una sonrisa entre los labios. Una sonrisa que traiciona a los demás. Pero que también te traiciona a ti mismo.

Son las experiencias comunes los únicos nexos válidos con esos desconocidos perpetuos. Y sabes que nunca serán tus amigos. Lo sabes porque viajan en el mismo tren que tu viajas. Normalmente están orgullosos de ser prostitutas, alcohólicos, o de estar enganchados a algún tipo de droga. Se levantan la camisa para enseñarte las marcas de la vida. Es bueno coleccionar alguna cicatriz, recoger alguna herida de vez en cuando para poder mostrar que estás vivo. Porque la vida es el contraste con la muerte.

Ángeles caídos. Pero son los únicos ángeles que verás en la tierra, el resto son inalcanzables. No existe la santidad en este mundo. Hay que morir para alcanzarla. Y yo no quiero morir. O quizás si. Como un yonki iluminado me soltó en cierta ocasión: "Ser una leyenda viva, muerta al mismo tiempo porque todas las leyendas lo están aunque se muevan. Es el propio peso de la personalidad lo que las clava a este mundo. No necesitan entierro ni ceremonias, porque cuando desaparecen, su cuerpo se hunde en la tierra sólo. Sin ayuda. Una leyenda nunca necesita ayuda. No tiene que buscar su destino, el destino le encontró antes y dejó una marca en su pecho. En su forma de mirar."

Quizás pájaros en la cabeza. Pero tenía razón. La primera vez que fui consciente de ello fue cuando vi sus ojos. Por el contraste que hacían con el resto de su cuerpo. La muerte corría por los capilares que nadaban hacia su iris, por sus venas, como mi tren corre por la vía. No podía imaginar por donde pasaría su cauce. Pero no quería imaginar más. Porque había llegado la hora de sentir. De sufrir la vida. Un contraste de piedras y raíles contra el verde de la hierba que rozan los vagones. Ese verde que sólo puedes alcanzar si saltas. El deseo contenido de escapar, sólo frenado por el temor al hastío.

Cadenas siempre presentes. La metamorfosis de una vida cabe en un segundo pero no en un libro, por muy extenso que sea. Así que es mejor narrar lo que pasó antes y lo que pasó después. Dejando el momento colgado en las ramas de las letras. En ese vacío de papel que los pseudo intelectuales llenan de anotaciones. Y los poetas de versos. La vida es así. Es difícil saber quién tiene talento. Pero indiferentemente, al final siempre se sabe. No luches contra lo que eres. Si no eres nada, nada serás. Si eres una mierda, sólo puedes ser una mierda más grande y maloliente.

La esencia trasciende la forma. Aunque su forma era tan bella que era difícil extraer cualquier tipo de esencia. Esa es la trampa eterna del cuerpo de una mujer.


7 garabatos:

Capitan 100Pipers dijo...

Ummm... ya lo habia leido antes, no?

De todos modos, un par de comentarios nunca sobran.

El estilo, el tiempo, no acaba de convencerme, puede ser porque solo es un principio o porque no es más que un esbozo. No se. Pero no me convence.

Después hay un par de metaforas que me encantan y el comentario sobre las leyendas vivas, que me parece interesante. Probablemente lo mejor del texto. Incluso puede que sea la razon del texto.

En general me gusta. Aunque en ocasiones me da la sensacion que te centras demasiado en las imagenes que quieres transmitir (deformacion de poeta, supongo) y eso perjudica a lo que dices. No se si me he explicado nie.

Chema dijo...

Jajaja, gracias por el comentario, Capitán. No tengo mucho tiempo de escribir por estas fechas, ya sabes.

Vamos a ver si lo explico un poco. Mi idea, y de verdad que era una idea, no es casual, era que este capítulo, junto con otros que se irían intercalando a lo largo de la historia, diesen al lector una sensación de que están desconectados del argumento. De que son meras licencias artísticas.

Pero que al final, la historia fuese convergiendo poco a poco con ellos. Cuando el tren se estrellase. Y sólo fuese inteligible combinándolos con el resto. Un poco final abierto. El problema es que:

- Sin querer me condeno a la idea de que el que cuenta la historia es un alguien determinado "a veces es mejor narrar lo que pasó antes...")

- Las primeras frases son muy flojas. No quiero que mi futurible opera prima empiece con un "a veces conoces a gente especial". Ni de coña.

Y sigo siendo medio incapaz de encauzar una historia correctamente. Me es relativamente fácil escribir cosas como esas de ahí arriba. Pero no narrar acontecimientos. Cómo puedo hacer que cada página sea interesante y mientras desarrollar una historia dinámica y accesible?

Además, siempre odié las descripciones obsesivas que hacen algunos autores. Y si no puedo leerlas, no puedo escribirlas. No sé ubicar la acción.

Algo que se me ha ocurrido últimamente es hacer dibujos e imaginar que filmo una película. Que el foco de la cámara representase el punto de vista del narrador colocado en un punto fijo en cada capítulo, que podría en algunos ser un personaje. Cuando estuviese fuera, utilizaría una escritura mucho más mecánica. Sin metáforas y con frases cortas. Mientras que cuando estuviese dentro transmitiría una personalidad.

Ya sé que suena a vanguardismo tapa-carencias. Pero quiero ser original en la forma. De todas formas nada me convence. Escribiré el boceto detallado, y después ya empezaré con el sufrido prueba y error.

L02 dijo...

1-No soy Freud pero no me hace falta para saber que eres un coprofílico en potencia,ya van varios detayes que reflejan cierta estrecha relación con la mierda
2-Ese yonki era demasiado iluminado...xdd para ser un yonki
3-Estoy totalmente de acuerdo con lo que dijo C100P, y con tu explicación de que quieres hacer o como la quieres enfocar sobre todo con la parte de sin metaforas y frases cortas, combinada.Básico.
Porque este texto es más una poesía narrada que otra cosa.

Y ahora la parte en que te aplico mi feroz crítica literaria con cariño y todo eso...tio me puse oy a leerte por primera vez sinceramente lo de la poesía no lo veo,aunque según mi madre mi padre la cortejó con algunas preciosas y mi padre hacía muchas y todo eso...xdd...lo cual mi cerebro intentó olvidar.

Pero en mi incultura en el tema, aprecio como dicen calidad y talento, aunque a veces tengo la sensación de que te corres escribiendo, como una especie de autofelación constante...es como que acabas de tener un hijo y te sientes muy orgulloso y lo pones vestido de marinerito y aseadito y demasiado peripuesto para que todo dios lo aprecie.
Te sobran la mitad de similes y metaforas... en la prosa , ya que en la lírica no canta ni la mitad.
Parece que cada frase quisieses que valiese para incrustarla en tu lapida...y eso hace que con ese autobombo pierda el conjunto, o el mensaje , ya que hay demasiados mensajes en un parrafo...demasiada densidad y transcendencia que hay que proporcionar mucho más en el texto,sobre todo concebido como una novela, minimamente larga.
Vamos yo creo que es mejor ir aderezando poco a poco un texto con gotitas , que empalagarlo tanto que hace que no se haga fluida la lectura y oculte lo que de vedad importa ...no te gustarán las descipciones largas, pero abusas de otro tipo de recursos.

Bueno pero lo dicho en la lírica soy un inculto de la ostia...pero escribes bien...
Yo el año pasado me puse a escribir una semana un libro, porque ya había plantado un arbol, en el baño, (este chiste seguro que te encantó)y me faltaba eso en la vida.
Y la verdad es que estaba algo xungo, creo yo, pero desde luego en el estilo serías mi alter-ego.
Revisad e-mail marikas

Capitan 100Pipers dijo...

Me ha gustado el comentario del Mago. Estoy completamente de acuerdo con él en lo de tu constante búsqueda de una frase digna de recordar.

Buscando ser memorable en cada frase, hace que las que podrían serlo pierdan mucho.

De todos modos, si como dices estos capitulos estarian "desconectados" de la novela en sí, no me disgustan tanto. Mas que nada porque entiendo que el resto de la novela no tendria un tono tan cargado.

Chema dijo...

Cuando digo que necesito escribir es cierto. No se trata de que me sea útil para algo, que lo es para mi. Se trata de que lo necesito. Y a veces necesito escribir versos.

Y no puedo elegir muy bien lo que escribo. Igual que no puedo elegir lo que vivo. Puedo elegir si salgo a la calle o si me quedo en casa. Pero normalmente esas decisiones dependen de otros factores.

Sé que abuso de imágenes y que me falta mucho mucho mucho camino por recorrer. Pero al menos, me alegro de haber empezado a recorrerlo.

Lo de que me corro escribiendo... no es así. De veras. No escribo pensando... diossss, qué bueno soy, siii, dame maaassss. De veras. Aunque tienes razón, quizás debería ser más sobrio a veces. Aunque va totalmente en contra de mi personalidad.

Muchísimas gracias a ti, y de nuevo al Capitán (me ha gustado eso de L02 y C100P, me pido Toy Solo). Tendréis noticias mías en el futuro. Quiero decir, más cosas que me gustaría criticaseis. Un abrazo

Chema dijo...

No había visto el último. No, no ser'así todo el rato, claro que no. Joder, eso es imposible.

En los capítulos siguientes, que borré, porque además ya no me gusta la idea de empezar en un cementerio, utilizaba un tono normal. Esos capítulos son como... una voz en off en el cine.

Pensé que eso había quedado claro. Hey, ya veo un montón de discursiones sobre YO y MI NOVELA en el futuro, jajajaja.

Un abrazo. Se os quiere.

L02 dijo...

xd...lo de C100P fue porque me mola abreviar y lo mio, para resolver el misterio si lo hay, es por mi apellido Lodos , eso en internet lo pase a Lo2 y me molaba mas como quedaba con el cero, mas esbelta O 0
Pero la verdad es que así parecemos androides...y para que engañarme eso mola ...verdad C100P?

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