No del todo ficción: La amistad

martes, 8 de julio de 2008


(De izquierda a derecha: Pacuxo, Pablo Ramos, Yo, El inigualable Capitán 100 Pipers y Gerard)

Los seres humanos somos animales sociales: verdad universalmente conocida. Su manifestación más evidente da título a esta entrada. Sí, la amistad. Vocablo perteneciente a ese conjunto de conceptos tan amplios como vacíos. Al de los sentimientos que tratan de implicar a más de un individuo. Que aspiran a definir vínculos. Pero somos tan diferentes como iguales. Y las palabras no sirven para tantas variables.

También el amor. Aunque eso es otra historia. De todas formas, suele aplicarse con mayor precaución. Porque los cánones dictan que es algo que une a una persona con otra y con nadie más. La amistad es un poco más barata. Aunque viene siendo la misma moneda.

Y al igual que muchos son los que declaran amor sin tener ni puta idea de lo que significa. Con mayor frecuencia aún se proclama la amistad como algo peregrino. Lo he visto. Lo habéis visto. Coño, lo hay por todas partes. Amigo, tío, cuánto tiempo sin verte. Joder, qué amigos somos. Eres mi mejor amigo. Permitidme que me ría de vosotros.

La amistad es muda, nada sabe de palabras. La amistad es gratuita, no exige nada a cambio. No es un puto contrato. Y no os engañéis, algunos nunca habéis tenido un puto amigo en vuestra vida. No lo tenéis.

La gente que habla mucho de los amigos lo hace también asiduamente de la traición. Era mi amigo pero me traicionó. Pedazo de idiota. Los supuestos amigos a los que dices eso te la han clavado más de una vez, sólo que aún no te has dado cuenta. Y tú eres tan culpable como ellos. Los llamas amigos porque te hacen sentir seguro, perteneciente a un colectivo. Porque te ayudan a tapar tus carencias, tus defectos, tu pasado.

Tío, simplemente simplifica. Porque llegará un momento en que realmente los necesites y estarás jodidamente solo. Y pensarás que no tienes amigos. Error. Se dice por ahí que los verdaderos amigos se descubren en los hospitales, las cárceles y los cementerios. Yo creo que son aquellos a los que sigues queriendo después.

Así que deja de exigir presunta amistad a cambio de supuesta amistad. No te mereces nada. A no ser que te olvides de todo y te atrevas a arriesgar. Porque los sentimientos son unilaterales, esto es así. Se quiere por lo que se es, no por lo que se da. Amor de perro, a mi no me sirve.

5 garabatos:

Lilith dijo...

Hay muchísima sensatez en lo que dices, pero yo matizaría algo. No dudo que llega un punto en que el amor se vuelve casi incondicional, ya lo he comprobado, y cuando digo amor me refiero a querer a una persona, independientemente del rol que le asignemos. Pero antes de ser casi incondicional, tiene muchas condiciones. Sólo es amigo el que cumple, el que está a la altura. Sólo por el amigo podemos sentir amistad. Y claro, ahora cabría preguntarse qué fue primero, si su amistad o la tuya. Imagino que es una espiral de comportamientos y emociones que comienza en un puntito y de alguna manera encuentra las condiciones necesarias para ir girando y desplegándose hasta ser una espiral tremendamente profusa, casi un círculo, pero sin serlo. Pero sólo se es amigo del que está a la altura.

Sí que estoy de acuerdo contigo en que los amigos de verdad no son sólo los que están cuando los necesitas, sino, y muy particularmente, los que están aunque no los necesites. Los que están cuando los necesitas son los profesionales, necesito un dentista, necesito un abogado, necesito un pintor. Y lo contratas. Pero cuando no necesitas nada, ni a nadie, entonces sólo se puede recurrir a un amigo de verdad, porque sólo buscas lo que puede darte alguien que puede darte algo aunque no necesites nada.

Chema dijo...

Estoy de acuerdo. Sólo se es amigo del que está a la altura. ¿Pero quién está a la altura de ser mi amigo?

A mi modo de ver las cosas, está a la altura quién puede estarlo, y no quien quiere. Sin esfuerzo, con naturalidad. Un desfile gestos, actos, formas de ser se van desplegando. Sin interpretaciones.

Y no importa lo que hagan por mi, porque para eso estoy yo, el único que de alguna forma nunca me ha fallado. Lo que importa es que les quiero. Y no les quiero por como son conmigo. Les quiero por otro rosario de cosas que nada tienen que ver con mi persona y sí mucho con la suya.

Necesito admirar a mis amigos. Necesito quererlos. Y eso no se intercambia. Mi amistad es innata al momento.

Por algo lo mejor que me ha dado la vida no ha sido comprado. Ha sido fruto de una especie de hurto por debajo de la superficie de su mesa.

No sé explicarlo mejor.

Capitan 100Pipers dijo...

Habia dejado un largo comentario diciendote que eres un negativo de mierda y el niño feo sin amigos y ahora la meirda esta no me lo quiere publicar.

Ya no se respeta ni al inigualable Capitan 100Pipers.

También comentaba lo mucho que me toco cuando la gente dice por propia voluntad y sin que tenga que obligarlos, lo jodidamente chupipiruli e inigualable que soy.

Chema dijo...

No sé, quizás lo que dije se desvió sensiblemente de lo que quería decir. Pero era un tema complicado.

De todas formas, los que salís en la foto y además visitáis el blog estáis completamente dentro de lo que considero amigos.

Un abrazo y gracias por pasarte, Capitán. Sé que estás muy ocupado emborrachando al mundo.

Pacuxo dijo...

¿Qué puedo decir aparte de que mal me quedaba el peinao de abuelo xD?

Creo que ya tuve esta conversación contigo en alguna ocasión y si me dieran un euro cada vez que al salir del after de turno nos ponemos a hablar y me llamas amigo...

En fin,nose,yo soy más simple y no me paro a analizar las cosas,las acepto tal como vienen,si un amigo me hace una putada pos hablaré con él y si no quiere pos te llamo y entre los dos le damos una paliza y en paz jajaj desvarío,bueno,me marcho de fiesta,donde estarás con tus locuras y tus cosas,pero te quiero así,sino no serías tu,amigo :)

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